10/9/10

Debate municipal: ninguno aprueba la lección oral

Es increíble que a estas alturas de una elección tan importante, ni siquiera los candidatos sepan cuáles son los reales problemas de la ciudad y mucho menos, cuenten con un plan, proyecto o al menos una idea razonable para solucionarlos.

Los que el día miércoles 08 de setiembre del 2010, tuvimos la oportunidad de ver el debate entre candidatos a la municipalidad de Arequipa, seguramente, quedamos más que decepcionados, más que sorprendidos, más que estupidizados. No sólo por el nivel de los candidatos, sino por la misma organización de esta jornada y su desarrollo. Veamos.

Un debate político es un espacio ganado por la democracia, que permite la participación libre de todos los postulantes a un cargo público. El día de ayer, sólo se presentaron la mitad de los postulantes a la alcaldía de Arequipa en una mesa de debate integrada por Alfredo Zegarra de Arequipa Renace, Álvaro Moscoso de Fuerza Arequipeña, Luis Concha Fernández de Arequipa Primero y Víctor Hugo Rivera de Juntos por el Sur. El candidato a la reelección Simón Balbuena, minutos antes de que la jornada comience, informó que no participaría en dicho encuentro. ¿Es posible un debate con cuatro de ocho postulantes?

Un debate propone una jornada de intercambio y exposición de ideas, de los candidatos a un puesto de poder político. Sin embargo, pasarse más de dos horas atentos a una transmisión de poca calidad, para escuchar a cuatro personajes repetir lo que dicen sus volantes o folletitos, es una falta de respeto al ciudadano que sacrifica su entretenimiento, dejando de ver la novela, la serie o la película en otro canal. Lamentablemente es cierto. No miento, si digo que ninguno de los candidatos expuso tan sólo una idea clara de lo que harán en caso de llegar a ser alcaldes de nuestra ciudad. Pura demagogia barata y discurso de O.B.E. colegial. Pura especulación sobre qué es la ciudad y hacia dónde debe apuntar. Las mismas ideas con matices fantásticos de desaproximación a la realidad.

Un debate se resuelve de modo transparente, sin beneficiar a ninguno de los participantes, en un clima de imparcialidad y garantía. Lamentablemente, unos candidatos pudieron exhibir el logotipo de su agrupación política (aunque sea por medio de un llavero colgado de mala gana en el saco del terno) y otros no. Lamentablemente, un candidato pudo pasar en cada comercial o tanda publicitaria, la propaganda de su partido y su postulación, recordándonos que votemos por él. Lamentablemente los panelistas o moderadores no estuvieron a la altura del debate, pues ¿Cómo agacharse tanto para intentar jalarle la lengua a un animal nervioso?

Si el debate propuso temas concretos como contaminación, educación, salud, obras físicas, seguridad, desarrollo social, entro otros puntos, los candidatos se preocuparon en llevar estos temas hacia límites nebulosos, alejados y nada serios. El resultado fue escuchar las mismas palabras y pastillas, una y otra vez, a los candidatos que por ratos, permitían a la audiencia pensar que ni ellos mismos sabían porqué rayos estaban allí, hablando sobre temas que podían entender. Repetición y repetición, quizá con una excepción que demuestra que se puede florear con una visión más completa, la de Víctor Hugo Rivera, a quien por lo menos se le escuchó mencionar el nombre de otras instituciones involucradas en el desarrollo de nuestra ciudad: Universidad, Bomberos, Defensa Civil, que sus contendores no mencionaron.

A propósito, ninguno de los candidatos mencionó la palabra arte o cultura, creo que tampoco se usó la palabra presupuesto ni la palabra canon y el deporte asomó quizá por un par de segundos en la boca de algún candidato. El binomio de moda: Responsabilidad Social, no estuvo presente. Seguir hablando sería por gusto. Creo sinceramente, a menos de un mes de las elecciones municipales, que no tenemos candidatos y que pasado el tres de octubre, no tendremos alcalde, por las mismas razones por las que ahora no tenemos candidatos.

¿Qué pensarán las personas que pudieron seguir el debate ayer? ¿Fue realmente un debate?¿Se siente alguien, que no haya involucrado dinero en esas campañas electorales, realmente identificado con estas personas que quieren gobernar nuestra ciudad? ¿Si los candidatos fueran alumnos, jalarían el debate como si se tratara de una lección oral? ¿Qué pensarían sus profesores? ¿Qué piensan los arequipeños ahora?

A mi parecer, todos desaprobaron ayer: los organizadores, que no supieron emitir un debate limpio y alturado con todos los postulantes al poder; los candidatos que asistieron, porque demostraron no estar preparados ni para postular, ni para liderar una organización política municipal; la ciudad, porque no tiene de donde agarrarse para el futuro cercano que le toca.

Ante esto, un racimo de preguntas se cae de maduro sobre nuestras cabezas: ¿Por qué quieren estos señores llegar al poder? ¿Qué pretender al conseguir la alcaldía de nuestra ciudad? ¿Puede Arequipa estancarse cinco años más en la in-efectividad? ¿Qué hace la ciudadanía que no se pronuncia respecto al grave problema de la falta de líderes políticos y programas de desarrollo en Arequipa? No deje de pensar en estas cosas hasta, al menos, hacerse una conclusión real y decidirse a actuar. Participar señor lector en la política de su ciudad, es hacer democracia y sociedad.

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